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El poeta perdido (VIII)

Giró por calle Catamarca, que te marca las horas y los pasos, y pasó por el bar Piluso. Husmeó por una de las ventanas y vio a una joven mujer de lacio pelo negro, en maxifalda, leyendo un libro. Entró y la saludó conmovido: ¿Es usted Alicia? Soy yo, respondió. ¿Puedo sentarme? Sentate.
Alicia, la profesora de castellano de primer año, parecía imperturbable. Dejó el libro a un costado de la mesa y le preguntó qué necesitaba. Dos cosas, respondió el poeta con un poco de carraspera. Primero, decirle que a usted le debo haber tomado este destino durante tantos años. Y segundo,  quiero que me lea estos escritos para ver si voy por buen camino.
La profesora lo miró con un dejo de ternura, pero rápidamente se recompuso, tomó los papeles, se dio aire en abanico y leyó unos tres minutos. Luego se quedó unos segundos en silencio, como si estuviera pensando lo que iba a decir o la nota que le iba a poner, y finalmente sentenció: Yo también tengo dos cosas para decirte. Primero, lo importante no es si estás en el buen o mal camino, sino que estás en camino. Y segundo, perdiste un poco la imaginación que tenías a los 13. Vas a tener que hacer un esfuerzo para recuperarla, de lo contrario será difícil que le encuentres un sentido a lo que estás haciendo.
El poeta se quedó algo hundido en la silla, consciente de la verdad que le acababa de revelar. La situación no daba para más. Recogió entonces los papeles, se puso de pie, le dio un beso de despedida y le confesó con una leve sonrisa: usted fue mi primer amor. La profesora le devolvió la sonrisa, tomó el libro y siguió leyendo.
Al salir golpeó la puerta con algo más de fuerza, aunque no era su intención, y continuó a paso lento por Catamarca hasta Callao. La imaginación, la imaginación, cómo recupero la imaginación… y yo que creía tenerla, se iba lamentando una y otra vez. Al llegar a Callao, vio pasar la luna rodando, empujada por Horacio Ferrer. Le silbó la balada y Ferrer se dio vuelta al toque. Pará un rato Horacio, le dice el poeta, necesito que me des una mano. ¿Cuál mano?, preguntó Ferrer. La de la imaginación, le respondió algo avergonzado.
Mirá che, ahora no es el momento _se justificó Horacio, guiñándole un ojo-, la tengo cansada de tanto empujar a ésta. Vengo desde Pellegrini y tengo que llegar hasta Rivadavia. Quiere sacarse una foto con Olmedo.
Está todo bien, siga nomás Horacio, no se moleste, dijo el poeta y cruzó el semáforo con los ojos cerrados.
Cuando los abrió vio que a mitad de cuadra entre Callao y Ovidio Lagos se había juntado bastante gente alrededor de una cancha de tenis de emergencia. Se acercó y vio que era Luli Mancini, quien estaba dando una clínica para los chicos de Pichincha. Le llamó la atención que no hubiera cámaras de televisión. Escuchó que alguien decía: Lo que pasa es que Luli no está nunca en Rosario,  cuando llega arma estas movidas de la noche a la mañana y nadie se entera. Por otra parte, él siempre cultivó un perfil bajo. Que se yo.
El poeta se quedó pensando, mientras miraba cómo la pelotita de tenis iba de un lado a otro.


Comentarios

  1. Victor Cagnin a raiz de haberlo conocido por Irina(soy de ella muy amigo,desde hace cuatro años),senti la necesidad a raiz 8lo tuteo si me permite)que vos me preguntaste si tenia un blog,se ve que eso me quedo flotando en mi inconciente,y siempre creyendo que era un imposible la construccion de este,solo para personas que sabian sobre computacion,nunca atine a usar un espacio asi,ante tu pregunta,que tal vez no te acordas(perdon por el tuteo),si tenia un blog pa leerme ,hice uno y otra vez el inconciente me jugo una buena o mala pasada,lo llame en construccion,cuando ya habia leido uno de tus cuentos ,este no dudo un instante es muy bonito,Irina ya me conto que escribiste como 100,yo me imaginaba,que siendo periodista no podia ser menos escritor,que esos "que son conocidos",asi que la pregunta seria te enojas si mantengo el blog como walter-cavecanen.blogspot.com,que se llama en construccion,o lo cambio,buena onda,mas alla de lo que decidas,incluso a mi me parecio sin querer como una aprovechada de mi parte.Ahora bueno si vos gustas pispear en mi muro de face,yo estoy haciendo lo propio en tu muro pa aprender o seguir aprendiendo escritura,yo a esto lo entiendo como profesion aunque soy autodidacta,cordiales saludos walter

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